Instituto Valenciano de la Salud

En el año 1952 el concepto craneal de la osteopatía era considerado con ridiculez e ironía, sobretodo en California, y a aquellos que lo practicaban se les apodaba “cazadores de cabezas, psicoanalistas…”. Aun así y todo, tras la insistencia de uno de mis pacientes, me enrolé en un curso que se daba en Denver. Un hombre tranquilo, amable y con el pelo canoso, el alto y distinguido Dr. William G. Sutherland, daba una charla cada día del curso. Este día, el hueso occipital era el tema principal.

El Dr. Sutherland empezó diciendo, “ en nuestro intento por entender la simbólica referencia del Dr. Still con respecto al desarrollo de la ciencia de la Osteopatía,  comparándolo con una simple agarradera  a la cola de la ardilla que se asoma por el agujero del árbol, nos encontramos solo en la fase del pre-nacimiento y la infancia. En este punto, vamos a estudiar muy minuciosamente partes del cráneo con falta de contacto articular durante esos agitados periodos que son los del inicio de la vida en la tierra. De hecho, al inicio estos huesos del cráneo no tienen contacto el uno con el otro, y lo que se conoce como membranas intraóseas y uniones intraóseas son probablemente dadas por el Creador para dar la comodidad que se necesita para poder venir a este mundo”.

Seguía describiendo “muy minuciosamente” la anatomía del occipital en desarrollo y las relaciones de las partes condilares del agujero magno.  “compresión de las partes condilares del occipital”, enfatizaba, “comprime el nervio vago y es responsable del tan común problema en el recién nacido del vómito. Y más allá, seguía diciendo “ si corriges esa luxación, descomprimes la compresión de los cóndilos, los vómitos se detendrán inmediatamente”

Así, en una breve presentación nos enseña a “pensar Osteopatía con el Dr. Still”,  introduciendo pequeños pero esenciales detalles de anatomía, que se traducen en manifestaciones clínicas y mostrando que esas manifestaciones pueden ser aliviadas con técnicas manipulativas.

¿Pero quién era este hombre, Sutherland, y de dónde obtuvo semejante respeto y autoridad? 

Sus familiares venían de familias pioneras que se asentaron en el salvaje Wisconsin. Su padre, Robert Sutherland, era un granjero en el rural Wisconsin, hasta que su padre, James Sutherland murió, obligándole a volver temporalmente al viejo hogar en la granja de New Brunswick.  Fue Allí, el 27 de Marzo de 1873, donde su segundo hijo, William Garner Sutherland nació.

Como niño, era retado por las actividades,  la osadía y las hazañas de su hermano mayor, detalles que fueron eludidos por los historiadores, pero una historia con respecto a la recogida de la patata  en la parcela de su padre la contaba de cuando en cuando mientras daba clase a los estudiantes. “ … con ella recordaba atrás a sus años de juventud,  en los que mi padre nos mandaba a mi hermano mayorSteve y a mi, el trabajo de ir a coger patatas de la parcela de tierra.  Nosotros escarbábamos para coger patatas de la forma cotidiana. Y nuestro padre iba a la mañana siguiente a la tierra y nos decía; “chicos, seguir escarbando”. Nos enviaba al campo para coger patatas al menos tres veces más, y cada vez ,siempre encontramos unas cuantas más, incluidas semillas y pequeñas patatas. Gracias a esa experiencia en mi juventud me di cuenta que valía la pena escarbar, incluso cuando uno piensa que lo sabe todo”. “Años más tarde”, añadía, “comencé a escarbar en la ciencia de la osteopatía del Dr. Andrew Taylor Still. Y durante ese intenso estudio descubrí muchas pequeñas cosas a las que el Doctor llamaba lasgrandes cosas en la ciencia de la Osteopatía”.

A la edad de 14 años, el joven Sutherland estaba todavía preparándose para su carrera de periodista en el sur de Dakota, como aprendiz en la oficina de BluntAdvocate. A los 17 años, era el asistente del supervisor en el periódico de Aberdeen Daily News. En 1891 volvió al hogar familiar , que por entonces estaba en Mapleton, Minnesota, y se unió a la plantilla de Mapleton Enterprise como encargado.  Pero en él, había un deseo interno por recibir más educación y lo que le hizo trasladarse a Fayette, Iowa, para ir a la universidad de Upper Iowa. Para poder ir a la universidad necesitaba dinero, y para ganar dinero tenia que trabajar, pero el trabajo acabó por despistarle de los estudios. No estuvo el tiempo que necesitaba para graduarse a pesar de sus buenas notas. Hacia 1897, él era una vez más un periodista, ahora en la plantilla del Austin Daily Herald , cuando un encuentro casual sembró la semilla que cambiaría su vida.  Un amigo le contó los éxitos de los que había sido testigo con los tratamientos osteopáticos en Kirksville, Missouri, donde su familia eran amigos cercanos del Dr. Andrew Taylor Still. Sutherland se quedó impresionado, y buscó más información. Asistió a una charla del Dr. Edgard C. Pickler, que explicó lo que era la profesión de la osteopatía. El segundo conferenciante, era el Dr. Charles Still, hijo del fundador, que pasaba consulta en Red Wing, Minnesota. Durante este periodo su hermano pequeño Guyestaba pasando problemas serios de salud. El pensamiento le vino, que quizás la osteopatía podría ayudarle. El resultado fue tan  sorprendente, que el interés por la profesión de osteópata adquirió un interés más personal. Se fue a Kirksville, habló con estudiantes y pacientes. Observó sus progresos. Finalmente, se dio cuenta que la osteopatía era su camino. Doce meses después, en agosto de 1898, formó parte de la clase de 162 estudiantes para cursar dos años de estudios en la AmericanSchool of Osteopathy, ahora conocida como Kirksville Collage of OsteopathicMedicine.

Durante dos años, se concentró fuertemente en las palabras y hazañas del Viejo Doctor, como el Dr. Still, a la edad de 70 años, era afectuosamente conocido.Aprendió a pensar y razonar  con el Dr. Still, aprendió a leer entre líneas, a recoger la verdadera esencia de los principios. La influencia de este extraordinario maestro sobre sus estudiantes y sus conocimientos eran muchos y que llenaban de inspiración. Era un hombre lleno de simplicidad, nada pretencioso, sin miedo, directo y con mucha vida, profundo y un pensador sincero, filosofo y humanista, un hombre que estaba siempre en contacto con Dios.

Sutherland tuvo poca oportunidad de acercarse más al Dr. Still, pero quedó impregnado de su filosofía sobre la salud y la enfermedad, quedó sensibilizado y condicionado  a su compasivo y sensible acercamiento  a la gente enferma  y aprendió así a “pensar Osteopatía” con el Dr. Still.

Una mañana en su último año de estudios, mientras caminaba hacia clase, se paró delante de una vitrina en el North Hall para mirar un Beauchenne Cráneo. Ya lo había estudiado previamente pero esta vez algo era diferente.

“mientras miro y pienso en el modo de la filosofía del Dr. Still, mi atención fue atraída hacia los biseles del hueso esfenoides” (la articulación esfenoescamosa)”. “ y de repente, un pensamiento me vino- como una intuición- biselado, como las agallas de un pez, como si estuviera diseñado para un movimiento respiratorio”

Movilidad?, en los huesos del cráneo?… todas las autoridades decían que el único  hueso que se movía en el cráneo era la mandíbula. Intentó olvidarlo, pero esa “loca idea”, continuó  persiguiéndole.  La mantuvo callada durante años, pero nunca lo pudo olvidar. De hecho, fue la fuerza que le motivó tras una vida llena de estudio anatómico, búsqueda personal, a menudo en su propio cuerpo, y consecuencia,   el descubrimiento de una profunda expansión  en la filosofía y práctica de la osteopatía en el cráneo y el reconocimiento de un fenómeno fisiológico fundamental, el mecanismo respiratorio primario. Sin embargo, 40 años tendrían que pasar antes de su primera clase de esas innovadoras ideas.

Mientras tanto, practicó la osteopatía en otras vertientes. En 1908 fue elegido presidente de la Minnesota State Osteopathic Association; y durante otros tantos años, estuvo como directivo de dicha asociación. Era un delegado de la primera Casa de Delegados de la American Osteopathic Association en 1920, un hito en la historia de la Osteopatía, y estuvo también muchos años como delegado acreditado de Minnesota. Escribiendo ofreció otro servicio , tanto a su profesión como a su comunidad. En 1920, dio una serie de charlas educativas para la salud en elMankato Press, que aparecieron en diversos periódicos, incluido el Minneapolis Journal.

Su primera publicación oficial fue un artículo original que apareció hacia 1914, sobre el terapeuta osteópata. Ya da a entender que está muy involucrado en la palpación diagnóstica, enseñando a los “dedos cómo pensar, cómo ver, y como permitirles tocar”. una palpación sin prisas era enfatizada: “ sus dedos deberían detenerse aquí y allí, profundizando  en todas aquellas cosas que importan” los dedos deberían tomarse su tiempo, descansando firme pero suavemente, y profundamente en las articulaciones, ligamentos y músculos”.  Además, “ los dedos no solo deben de sentir mientras diagnostican, sino también cuando estan tratando”. Enfatizaba así que para aprender este arte de la palpación “ es esencial colocar los dedos de uno mismo junto a los de su maestro y seguir sus intrucciones sobre cómo tocar”

“aprende a sentir!!!, y comencemos a tocar!!!” y no hay mejor manera que esta para enseñar el arte palpatorio setenta años después.

El énfasis en la habilidad palpatoria fue remarcado en los tres articulos en el JAOA en 1925 bajo el título de “pensar vs hacer manitas”. “el osteopata es un pensador y no un manitas”—sus dedos … poseen el arte de pensar inteligentemente en la punta de sus dedos·”. En estos articulos Sutherland se dirige  a la región occipito-atlas, continuaba con patología referente a la articulación atlas-axis, que es frecuente en un occipital posterior.

“los dedos son instrumentos pensadores-sensibles-observadores  que estan a nuestro servicio. Sentir y observar el tejido cómo se mueve es ese arte habilidoso conocido como técnica osteopática”.

A continuación, discute  a cerca de la patología de las costillas superiores en la que describe el movimiento  de las costillas en sus articulaciones vertebrales, como posterior y lateral durante la inspiración, y anterior y medial en la espiración.  El componente esencial en la técnica correctiva no es la posición del paciente ni ninguna manipulación especial, para poder llevar el ángulo costal hacia dentro, explica, simplemente “usa tu cabeza acompañada de tu sentido del tacto”.

Él, nos dirige a su “libro de la experiencia”, para discutir a cerca de la articulación acromioclavicular. La cual es otro desafío en lo que respecta a la habilidad diagnóstica a través del tacto,  lo que es un problema común que proviene de muchas actividades cotidianas. “ la superficie articular del acromion se ha deslizado o rotado en sentido anterior, mientras la parte externa de la clavícula se ha deslizado posteriormente; una hacia delante, la otra hacia atrás, no hacia arriba, ni hacia abajo”. Las costillas 11 y 12 estan en relación con problemas sacroilíacos.  Lo que nos lleva a considerar a cerca de la rigidez lumbar, el espasmo del  psoas y un comentario valioso a cerca de métodos de relajación. “ los métodos de relajación nunca han llamado la atención como un método científico osteopático”  escribe, “ si los tejidos están rígidos hay que buscar la causa de la rigidez… buscando con un sentido inteligente sentido del tacto”. Sutherland enseñó técnicas en la cabecera de la cama, en la State Osteopatic Association en 1929 e incluyó aquí el “pie plano” , lesión en hiperextensión de la columna vertebral, tan frecuente en enfermedades agudas como la gripe. Una y otra vez, enfatizaba en la gran importancia en la habilidad para “sentir el tejido”  necesario en todo movimiento en el tratamiento de dolencias agudas. La meta especial en estos casos en “la relajación de los ligamentos vertebrales anteriores y otros tejidos en tensión para asegurar la normal circulación sanguínea y linfática en relación con la médula espinal así  como para eliminar los reflejos alterados  en el sistema ganglionar simpático.

En 1949, Howard Lippincot D.O, publicó una colección de técnicas de Sutherland que iban dirigidas a todas las partes del cuerpo, excepto al mecanismo craneal. En el prólogo al lector se le recuerda que al tiempo que el Dr.Sutherland era formado en osteopatía en Kirksville, el Dr. Andrew Taylor Still supervisaba toda la formación. Los principios que se enseñaban tenían que estar en acuerdo a su concepto. El Dr. Sutherland aprendió bien y se mantuvo muy cerca al pensamiento y práctica  de las enseñanzas del  Dr. Still durante su carrera. Sin embargo, las tensiones y lesiones en el cuerpo humano de hoy en día, son todavía aquellas que tenía en cuenta Still , como las causas más importantes de enfermedad, y la respuesta física a diversos tipos de tratamiento osteopático es esencialmente la misma hoy , que hace un siglo.

La lesión osteopática en las más moderna terminología osteopática de la disfunción somática, es un tensión en los tejidos del cuerpo. Cuando la implicada es una articulación son los ligamentos los que son en primer lugar los afectados, por ello, el Dr. Sutherland prefería el término de “ tensión articular ligamentosa”.  Desde el momento en que son los ligamentos los que son afectados son ellos  y no la palanca muscular los que son usados para corregir la lesión.  La articulación es llevada en la dirección hacia la que la tensión fue producida para obtener el punto de equilibrio de tensión.  En este punto, la cooperación respiratoria o muscular del paciente es usada para superar el mecanismo de defensa del cuerpo para liberar la lesión. Hay algunas excepciones a este principio general de corrección. Una acción más directa puede ser usada en una lesión aguda o reciente.  El instrumento esencial, una vez más es enfatizado, es la capacidad para visualizar las estructuras implicadas, y unos dedos pensadores, observadores y sensitivos para llevar liberar la lesión.

Pero el Dr. Sutherland  tenía lo que se llamaba un hobby, que lo hacía en su vida privada de su casa o en la habitación trasera de su consulta. Su colaborador en dichas actividades era Mike, que sacrificó su cráneo para la causa. (Mike, era el esqueleto usado para estudiar). En su empeño por desaprovar su “loca idea” de 1899, comenzó a estudiar  la anatomía de los huesos del cráneo, pero cuantos mas huesos examinaba con sus biseles, suturas, pivotes, fulcros y toda articulación que era para el diseño, acabo convenciéndose que estaban diseñadas para el movimiento, cada uno en su único diseño, pero cada uno integrada de forma armoniosa con respecto a las demás. Consideraciones anatómicas suplementarias o últimas, le hicieron descubrir que los pliegues y cortinas  de la duramadre, la hoz y la tienda y el tubo espinal, conformaban una unidad funcional –una tensión recíproca membranosa—que controlaba, limitaba, y activaba el movmiento en cada parte de este mecanismo integrado, incluyendo el sacro. Pero, ¿qué activaba este movimiento?, ¿cuál era su fuente?, ¿donde se originaba? “como un mecanismo osteopático articular membranoso” respondió, “ podemos añadir un conocimiento adicional relativo a la actividad del cuerpo a través del estudio del  principio del ritmo vital fundamental  en la materia viva. El cerebro es su agente principal”.

1932 ofreció al Dr. Sutherland la oportunidad para presentar  algunos de esos “pensamientos  y suposiciones craneales” en la convención de la AOA  en Detroit, Michigan. La lectura fue imprimida el año siguiente  con una discusión a cerca de su contenido por el Dr. John A. Macdonald, Presidente. Él alababa la actitud escrupulosa  y científica de Sutherland, estaba impresionado con sus ideas y apremió  con muy cuidadosa consideración todos los conceptos presentados por Sutherland. Pero la audiencia en esa primera presentación histórica era de siete personas.

La contribución del concepto craneal en la práctica de la osteopatía fue encontrada con un mínimo interés, con mucha indiferencia, algo ridículez e incluso con maldad. ¿Que debía hacer?. En 1939 publicó The Cranial Bowl, un libro compacto y pequeño que presentaba su teoría dentro de un contexto lo más simple posible, su único motivo para la publicación, decía en el prólogo, era “incitar el interés profesional en la afirmación de la movilidad articular membranosa”. Pero la mayoría de esos libros se unían al polvo en los estantes de la librería durante años.

En 1940 fue invitado a presentar sus ideas originarias a un grupo avanzado de osteópatas, la Internacional Society of Sacro-iliac Technicians. El Dr, Perrin T.Wilson se quedó impresionado con dicha información y buscó más información acerca del tic doloroso. Poco después, el Dr.Wilson tuvo una extracción dental, que le causó mucho dolor, y la técnica le resultó ser efectiva. La clínica del tic espamódico en Boston fue el resultado de esta experiencia satisfactoria y la motivación para dar un gran servicio a sus pacientes. El Dr. T.L Northup aplicó la técnica a un caso de migraña crónica. “, Los resultados fueron espectaculares”, escribió, “ que parecia obligado que todo fuese a ser descubierto en esta nueva fase dela osteopatía”.

Dos años después el Drs. Wilson y Northup organizaron para el Dr. Sutherland una presentación de su concepto del cráneo a un gurpo de excelentes osteópatas. Esos hombres eran del cuerpo directivo y miembros de la AOA, la Academy of Applied Osteopathy (más tarde conocida como American Academy of Osteopathy). La presentación terminó con una aprobación unánime, y a partir de esto, surgió un pequeño grupo premiados por la academia, que se convertiría en 1946 en la Osteopathic Craneal Association.

Al final, esta expansión de la osteopatía de Still en el campo craneal atrajo a muchos estudiantes que adoptaron la inspiración, el entusiasmo, la dedicación y el propósito del Dr. Sutherland. En 1940, un hombre captó el mensaje—Dr.Raleigh S. Mc Vicker de Oregon—y se convirtió en un avanzado practicante. Los Lippincott de New Jersey se pusieron a investigar en 1942, y dedicaron  el resto  de sus vidas al estudio, a la enseñanza y a escribir. En 1943 compilaron y publicaron el primer Manual of Craneal Technique a partir del material suministrado por Sutherland en The Craneal Bowl. En 1945 colaboraron con él en el cuadernillo  titulado,Compresión de los cóndilos occipitales,  que hablaba sobre los efectos del trauma prenatal, perinatal y durante los primeros años de vida. Sutherland se dio cuenta del significado que dicha temprana malformación en muchos de los problemas de la infancia y la edad adulta.

En 1944 Harold I. Magoun, DO, de Denver, que participó en uno de los cursos de Sutherland con el propósito de exponer y rebatir esas raras nociones del cráneo. Pero el Dr. Magoun habia sufrido durante 45 años de mucho dolor y migrañas de cabeza. Nunca volvió a tener un dolor de cabeza tras ese curso y el tratamiento simultaneo con diversos terapeutas (multiple hand technique) que recibió alli. A partir de entonces dedicó sus investigaciones  y sus esfuerzos para hacer evolucionar el trabajo de Sutherland, compilando un largo texto , Osteopathy in the craneal field, publicado en 1951. y en 1966 lo escribio de nuevo en una segunda y más extendida versión.

Y así, “la familia craneal”, como el grupo de valientes pioneros en este campo eran apodados, creció. No solo en cantidad de miembros sino en conocimientos, comprensión y percepciones. Dr. Sutherland era un hombre de gran humildad, que nunca imponía sus ideas y conceptos donde no querían ser escuchados. Durante mucho tiempo siguió el camino de la investigación sin ninguna otra razón que su gran motivación y sentido de la intuición que no podía desobedecer. Era de echo , la manifestación de una orientación interior, fe y autodisciplina.  Cada día, tenía ratos de silencio, observaciones contemplativas de las que salieron sus mas productivos razonamientos. “tranquilizate y conoce” era una frase que repetía con asiduidad. “más cercano está Él que la respiración” era una parte inherente de su filosofía, de su conocimiento inherente.

Él, enseño a sus estudiantes adaptándose a lo que sabían, y podian aprender.  Hacia 1946, habia llegado el momento de enseñarles la totalidad de este viviente  y respiratorio concepto. No era simplemente un simple mecanismo articular con un sistema de membranas de tensión recíproca uniendo sus partes, y que se extendía al sacro, y que era activado por el enrollamiento y desenrollamiento de los hemisferios cerebrales. Ahora estaba vivo con una dinámica fluctuación inherente de líquido líquido cefalorraquídeo, “mayor elemento conocido” en el cuerpo humano. Su potencia rítmica podría ser descrita como la única fuerza necesaria para la reducción de las tensión membranosas articulares.  “su potencia” , escribe, “ha sido unida a la del océano que nos rodea, como que es un fluído corporal constante y rítmico que se mueve hacia los ventrículos cerebrales y refluye de allí durante los cambios periódicos del ritmo respiratorio. Considero que este ritmo está en acuerdo con las leyes fisiológicas que no establecidas por el ser humano, a las cuales el Dr. Still se refería a menudo”.

Esto era el MRP. Tiene una “conducción fluídica” a través de la actividad del líquido cefalorraquídeo. Tiene un mecanismo de tensión recíproca necesario para el movimiento alternante de atrás y adelante, necesario en los cambios respiratorios de inspiración y espiración. Tiene una movilidad articular en todo el cráneo y en el sacro entre los iliacos.  Y hay un centro fisiológico de respiración primaria en el suelo del cuarto ventrículo.  El líquido cefalorraquídeo con su “mayor elemento conocido” es considerado  como la unidad funamental en el funcionamiento del mecanismo. El “mayor elemento conocido” del Dr. Still es la primaria “respiración vital” que fue convertida de aire a arcilla (genesis ,Ch3) y insistía en que no era como el aire que el  hombre usa para poder estar en la tierra.

Los terapeutas osteópatas venían de todas partes del país para estudiar, primero con sutherland y  luego con aquellos a quien Sutherland había enseñado. Volvían a sus hogares para traer a sus pacientes los beneficios que solo este tratamiento podía ofrecer. Las demandas de los pacientes excedían el número de terapeutas.

Sutherland finalmente fue reconocido y honorado con los más áltas distinciones que su profesión podía ofrecer. A pesar de todo, él sabía que esto solo era el principio. En esta expansión de la ciencia de la osteopatía al campo craneal era para que ésta fuese una parte íntegra de la osteopatía debe ser corroborada por investigación de laboratorio. Los primeros estudios fueron hechos en  el Des Moines Still Collage of Osteopathy and Surgery por Hewitt, Lippincot, Rankin, Woods y Moore.

El objetivo era demostrar y registrar el movimiento pasivo inducido por la sutura frontozigomática en el cadáver. Otros catorce años pasaron antes que el movimiento del mecanismo craneal  en la persona viva fuese registrado por la Dra Frymann.

Durante esos años de investigación personal en su propia cabeza, Sutherland se produjo a sí mismo tensiones membranosas articulares en su propio mecanismo para poder verificar cómo la estructura antómica respondía a dichos cambios y la naturaleza de los signos clínicos resultantes de ello. El Dr Still decía que “ la enfermedad es el resultado de anormalidades anatómicas a las que le seguían desarreglos fisiológicas”. Los desarreglos fisiológicos que se manifestaban de una lesión occipitomastoidea eran realmente serios, incluyendo nerviosismo, tensión, irritabilidad, cambios de la expresión facial, un sentido de la no realidad de ver cosas. “ de echo, una persona adecuada para estar internada en una institución mental”. Pero el gran arreglo cuando la tensión membranosa articular era corregida le hizo ver la ayuda que podía prestar a pacientes con enfermedades mentales y emocionales.

En 1930 envío una carta minuciosamente escrita al Still Hildreth Osteopathic Sanatorium in Macon, Missouri, en la que describía su investigación y los resultados obtenidos en la práctica. Pero la respuesta fue negativa.

Era su gran sueño que un día fuese investigado, aprobado y hecho posible para elenfermo mental. Esto no ocurrió mientras él vivió, pero en 1961 John y Rachel Woods  conclyuyeron una año de estudios con pacientes en el Osteopathic Sanatorium de Macon, Missouri.

Un minucioso examen de su rostro con un espejo mientras se provocaba cambios en las membranas articulares en su cabeza desveló a Sutherland que la cavidad orbitaria y el globo ocular podían cambiar en sus dimensiones; la agudeza visual se podía deteriorar.  Inversamente, la agudeza visual podía mejorar al tiempo que el mecanismo craneal era restablecido en su función fisiológica.  Estrabismos y forias (cuando un ojo va descoordinado con el otro) respondían también a la corrección de la tensión membranosa articular. Investigación en este campo todavia no ha sido publicada, pero hay mucha experiencia anecdótica para apoyar las observaciones de Sutherland.

Una experiencia dental dolorosa, la extracción de un molar inferior, le aportó otra lección sobre los efectos que tienen las anomalías en el mecanismo craneal. “la lesión traumática dental abre un campo de nuevas posibilidades a la profesión osteopática”, escribió, “debería interesarle incluso al dentista”. Desde entonces, la profesión odontológica ha conocido mucho más la ciencia de la osteopatía. Esto les ha dado un nuevo enfoque para entender la maloclusión, un mejor manejo de las disfunciones de la ATM, técnicas suaves para llevar a cabo procedimientos odontológicos y técnicas manipulativas que el dentisa puede utilizar para corregir el trauma craneal que resulta inevitable en algunos tratamientos dentales.

No había otro campo en el que Sutherland estuviera más convencido que el referido a las “ramitas dobladas”. Si la rama se tuerce, el árbol estará inclinado.” A medida que el cráneo crece las membranas interóseas y uniones intraóseas, y los huesos maleables son afectados por las fuerzas de las contracciones uterinas, y se pueden producir anomalías estructurales debido a la incapacidad de la fuerzas terapéuticas inherentes del cuerpo para superarlas. Esto es casi inevitable a medida que el cráneo avanza y se encuentra con un canal del parto obstruido o alteraciones en la pelvis materna o desproporciones cefalopélvicas. Las causas de los problemas comunes de vómitos, insomnio, hipertensión nerviosa infantil, problemas neuroógicos y de comportamiento en la infancia, problemas académicos, así como una mayor tendencia a la enfermedad durante la vida, puede tener su origen muchas veces en un nacimiento traumático o difícil. De la misma manera, muchos de estos problemas podrían evitarse gracias al diagnóstico palpatorio y el tratamiento en el periodo neonatal. En esa primera lectura, el Dr. Sutherland trasmitió esto de forma obvia, lógica y simple. ¡ Pero cómo puede esto resistirse a la medicina convencional! Tras ocho años de estudio de unos 1250 recién nacidos, me quedé espantada  al ver la cantidad de casos con la movilidad craneal impedida en casi el 90% de los niños. Y me quedé impresionada al ver cómo mejoraban los vómitos y la tensión nerviosa en los niños a los que se les liberaba la compresión a nivel de los cóndilos occipitales.

Todos los que han dedicado su tiempo y esfuerzo para renovar sus conocimientos y técnicas osteopáticas, demuestran cada día su ilimitado potencial a la hora de aliviar el sufrimiento a la humanidad. Cada vez hay más investigación en relación a las hipótesis de Sutherland, y de hecho se sentiría satisfecho con la conclusión de Retzlaff que tras muchos años de minucioso estudio en relación a la histología y fisiología de las articulaciones craneales dijo, “nos sentimos incapaces de apoyar la idea actual que dice que las suturas craneales están completamente cerrada a cualquier edad.” La investigación clínica que pretende documentar y analizar la respuesta del paciente al tratamiento se sigue todavía estudiando. El estudio en relación a los problemas de los niños actualmente está siendo llevado a cabo por la Asociación Americana de Osteopatía.

Pero, ¿qué diría el Dr. Sutherland sobre nuestra evolución como profesión si volviera a día de hoy?

Tendría la esperanza que la ciencia de la osteopatía fuese una parte importante en el currículum de todos los colegios de medicina osteopática. Hemos dado grandes pasos en los treinta y tres años que han pasado desde que nos dejó, pero todavía no hemos alcanzado nuestro objetivo, que es el de incorporar la expansión de la osteopatía en el ámbito craneal como una parte más dentro del currículo de los principios osteopáticos y su puesta en práctica en cada uno de los colegios de medicina osteopática. Él hubiese esperado que la práctica de la ciencia de la osteopatía estuviera en la práctica de cada osteópata. Los pacientes todavía han de viajar largas distancias para encontrar que la práctica osteopática les evalúa y les trata el cuerpo viéndolo como un conjunto, incluida la cabeza. Hubiese esperado ver que la psiquiatría, oftalmología, audiología, obstetricia y pediatría en particular hubiesen acogido la ciencia de la osteopatía y usar sus inestimables beneficios en el cuidado de sus pacientes.

Esta práctica de especialidades dentro del amplio campo de la ciencia de la osteopatía está todavía por llevarse a cabo, pero va emergiendo lentamente en todas partes. Sutherland estaría enormemente agradecido por el crecimiento y asentamiento de la práctica de esta apreciada ciencia tanto en su país como en el resto del mundo. Pero se desanimaría, pienso yo, al ver una gran profesión, de nombre osteopático pero no en su práctica, incapaz de comprender el profundo impacto de la ciencia de la osteopatía.

Él decía, “Las posibilidades de la ciencia de la osteopatía del Dr. Still son mucho mayores que la magnitud del cielo”,a lo que añadía, “esto que digo puede ser demostrado, y está siendo demostrado”—incluso en aquel año de 1953. ¿Qué enseñaba el Dr. Sutherland? ¿manipulación? No. ¿era una terapia especial? No ¿era osteopatía en el ámbito craneal? No. Era la ciencia de la osteopatía que comprende la fisiología de la anatomía en la salud y la enfermedad.

Para terminar, volvamos del pasado para mirar al futuro. Sigamos adelante a día de hoy con una nueva intención para establecer la vasta Ciencia de la Osteopatía en todo colegio que lleve el nombre de Osteopatía. Entonces, graduaremos terapeutas que estarán practicando la Ciencia de la Osteopatía en sus consultas. Entonces, la Ciencia de la Osteopatía, será la piedra angular de cada especialidad, tanto en un centro, una clínica o una consulta.

Antes de concluir, permitidme citar la última lectura del Dr. Sutherland en Kirksville, el 9 de Enero de 1953:

“He dicho mucha veces que nos dejamos por el camino algo de la Osteopatía que el Dr. Still intentaba transmitirnos”. Y era la parte Espiritual de la Ciencia de la Osteopatía. No me refiero al mundo espiritual. ¡No, quiero decir Espiritual, directa desde su Creador, que le vino durante unos de los periodos más tristes de su vida, en los que un devoto orador iba en busca de su Creador… y lo que vino de esto fue el concepto de la osteopatía. Que vino igual que otras tantas verdades para beneficio de la humanidad.”

¿Y qué queda por hacer?

El Dr. Sutherland solía citar las palabras del gran científico, Dr. Steinmetz, “Creo que los mayores descubrimientos se harán en el ámbito espiritual. Algún día la gente aprenderá que las cosas materiales no dan la felicidad y sirven de poco para crear hombres y mujeres creativos y llenos de energía. Entonces los científicos del mundo dirigirán sus laboratorios al estudio de Dios y las oraciones y fuerzas espirituales, que hasta ahora casi no han sido tocadas.”

Pensemos Osteopatía con el Dr. Still y el Dr. Sutherland.

Texto traducido por:

Franki Rocher Muñoz.

Osteópata D.O

Miembro del Registro de Osteópatas de España.

¿Qué es Fulcrum?

El  todo

Si observamos al mundo podemos mirarlo en su diversidad, cómo todo se va individualizando, cadacosa es de manera individual, y cómo a menudo eso individual se opone, se contradice, incluso lucha entre sí. Pero todo eso individual en el fondo se basa en un Uno que lo sostiene. De ese Uno en las profundidades, la pluralidad y la diversidad extraen su suerte, su propia singularidad. Lo que puede contribuir para el todo es alimentado por ese manantial en las profundidades.Pues bien, podemos dirigir nuestra percepción hacia lo individual y, al hacerlo, se nos pierde lo otro. Cuando nos concentramos en el Uno a menudo excluimos lo otro o lo negamos o incluso lo desmentimos. En ese caso estamos enajenados de aquello que sostiene todo.También podemos enfocarnos en la diversidad, pero de manera de no concentrarnos en la diversidad sino percibiéndola casi simultáneamente como un todo. Aplicando esa percepción nos reunimos en nuestro centro y a través de ese centro con el centro de la existencia. Al lograr esa conexión tenemos la misma relación con toda esa diversidad, una misma relación de respeto, de consideración y de coraje, de manera que podamos tomarlo en nuestro interior con toda su multiplicidad y su diversidad hasta que confluya en nuestro centro.Cuando miramos las cosas tal como son, eso nos puede parecer fácil. Pero cuando miramos las relaciones entre las personas y a sus necesidades diferentes, a sus rumbos diferentes, cuando observamos los opuestos y nos exponemos a ellos, a menudo nos sentimos amenazados, inseguros,y sentimos un profundo dolor, como que algo no funciona.En estas relaciones con frecuencia somos conducidos, en la superficie, por la diferenciación entre el bien y el mal. Esta diferenciación está muy en la superficie y de ninguna manera puede remitirse a aquello que surge desde las profundidades. La diferenciación entre el bien y el mal es algo que solamente actúa en las relaciones humanas, y la razón es que la diferenciación entre bien y mal cumple una única función. Esa función es que nos une a nuestra familia y nos marca el límite conotras familias y otros grupos. La diferenciación entre bien y mal se pone de manifiesto en laconciencia tranquila o la mala conciencia. Tenemos una conciencia tranquila cuando sentimos que pertenecemos a nuestra familia, y tenemos una mala conciencia cuando debemos temer que por nuestra conducta nos hemos jugado nuestra pertenencia. Creemos que ponemos en peligro la pertenencia a nuestra familia cuando reconocemos como igualmente buenas y equivalentes a otras familias, a otros grupos, a otros valores, a otras religiones, a otras culturas. Cuando hacemos eso estamos unidos con la profundidad de la existencia, pero no con nuestra familia en ese sentido.Por lo tanto, para estar unidos en lo profundo con lo esencial, debemos despedirnos de la influenciade esa conciencia en relación a la diferenciación entre bien y mal. Si logramos esta despedida, si por lo menos ocasionalmente podemos soltarla, si nos reunimos en nuestro centro, entoncesdesde ese centro, desde la profundidad, emerge otra cosa que nos sostiene, unmovimiento del alma que anula la diferenciación y que reconcilia las contradicciones y los opuestos.En los últimos tiempos me he ocupado mucho de esos movimientos del alma, he permitido que actúen sobre mí mismo y, en cursos como éste, he experimentado cómo actúan los movimientos del alma. Van mucho más allá de lo que hasta el momento salió a la luz a través de las constelaciones familiares. Es decir que se avanza un paso más.

La fuente


Aquí yo permito ser guiado por algo, no sé en absoluto lo que resultará, estoy completamente a oscuras y me siento como alguien a través de quien fluye un agua, un agua que viene de lejos y que sigue su camino hacia lo lejos. Simplemente me mantengo permeable. Por esa razón yo mismo no participo. La fuente no participa del agua. El agua sólo la atraviesa.¿Cómo se hace para lograr esa actitud? Se permanece sin intención. El agua que corre a través de lafuente no tiene intención alguna. No tiene una meta. Y, sin embargo, llega a los campos, da frutos y finalmente desemboca en el mar. Por lo tanto, la falta de intención es la condición previa para este trabajo.No tener intención sólo lo logra aquel que ha abandonado sus conceptos sobre bien y mal. No lucha ni por el bien ni por el mal, por ninguno de los dos. Está de acuerdo con todo lo que es. Está de acuerdo con la vida. Está de acuerdo con la muerte. Está de acuerdo con la felicidad. También estáde acuerdo con el sufrimiento. Está de acuerdo con la paz y con la guerra. Al ser tan permeable, hay algo que se acomoda para el bien sin su intervención.Nos vienen describiendo esta actitud desde hace mucho tiempo. Lao Tse la muestra, por ejemplo.Confucio la muestra. Y muchos grandes filósofos la muestran. Curiosamente no así los grandes fundadores de religiones. Las religiones llevan a la guerra.La falta de intención que busca estar en sintonía con la ley del mundo, con los órdenes profundos,la que confía en los movimientos profundos del alma, de la gran Alma, ella, como se puede ver,está al servicio de la paz y del amor.

Escuchar y mirar


Quiero comentar algo acerca de la diferencia entre escuchar y mirar. Lo que actúa en la concienciaen gran medida se basa en lo que uno ha escuchado. Por ejemplo, hay muchos conceptos sobrevalores o también reglas o testimonios acerca de lo religioso que provienen de lo transmitido oralmente. Basado en lo que uno escucha surge una imagen interna y ella luego actúa como si fuera una conciencia.Doy un ejemplo. Un psicoanalista fue a ver a un amigo y le dijo: “¿Sabes algo acerca de las obsesiones?” “Si”, dijo el amigo, “quizás, pero en tu caso, ¿de qué se trata?” El otro contestó: “Hace un tiempo fui con mi mujer a ver a una adivina quien le dijo que ella estaba poseída por el demonio. ¿Qué debo hacer ahora?” El amigo dijo: “Quién acude a una persona así debe asumir las consecuencias; porque ahora tú realmente estás obsesionado, estás poseído, pero por una imagen interior y no es fácil liberarse de ella.”De esa manera, mediante lo que se escucha y lo transmitido oralmente se forma un concepto desligado de la percepción de la realidad que se puede percibir. Curiosamente este concepto repentinamente actúa como creando una obligación, ycuando abandono este concepto lo vivo como una traición y una deslealtad.¡Qué notable! Porque en realidad sólo haría falta mirar y limitarse a aquello que se percibe. Nada más. Pero eso requiere modestia.Algunos psicoterapeutas se comportan de manera similar. Escuchan y confían en lo que se les dice sin mirar lo que ocurre frente a sus ojos y en la familia del cliente. Así quizás la terapia trata algo que ni siquiera existe porque se refiere a una imagen que sólo surge por conceptos y por interpretaciones.Restringirse a la percepción es una renuncia grande. Con ello renuncio a la libertad de modelar al mundo arbitrariamente. Pero es curioso que justamente esa autolimitación me da la libertad deactuar, y de actuar correctamente.No vale lo mismo cuando confío en lo que escucho y lo que se me transmite. En ese caso sólo tengo la libertad de crearme imágenes. La libertad para actuar es limitada.

Bert Hellinger

“El manantial no tiene que preguntar por el camino”

Todo en la vida es movimiento. Andrew, padre de la osteopatía lo decía a menudo. Sin movimiento no puede existir la vida, la vida se manifiesta a través del movimiento. Un movimiento que no solo ha de ser físico, sino también mental y por qué no, espiritual. Necesitamos tener el cuerpo en movimiento, nuestros órganos, músculos articulaciones necesitan el movimiento para hacer circular la sangre y los nervios que son los encargados de dar la salud a cada parte de nuestro cuerpo. Pero nuestra mente también es importante que no deje de moverse, que no deje de pensar, que no deje de sentir, de traernos nuevas ideas, nuevos proyectos… pero también nuestro espíritu necesita un movimiento, necesita sentirse vivo, creer en algo, identificarse, sentirse, expresarse, moverse , de lo contrario todo nuestro Ser se sentirá muerto tarde o temprano. Este movimiento es el que persigue el osteópata. Busca la vida en el cuerpo de la persona, y busca liberarla porque sabe que solo así , entendiendo al ser humano en global, en conjunto , sin separaciones, tal y como la Naturaleza, el Universo, el Yo que tenemos dentro nos lo enseña cada día. Formamos parte de todo lo que nos rodea, y como todo ese Todo estamos interconectados con él y con nosotros mismos. Solo gracias a esa interconexión es como empezamos a sentir la vida que habita en nosotros, y que puede que en algún momento hayamos dejado olvidada en este largo camino de la vida.
Andrew como Will nos dejaron este legado de que sin movimiento no puede existir la salud. Pero también nos dejaron algo igual de importante. Para que este movimiento se pueda llevar a cabo necesitamos tener unas buenas raíces, unas buenas bases, un fulcro, un Fulcrum, algo sobre lo que apoyarnos para poder iniciar ese movimiento y aferrarnos a la vida. Pensad en todo lo que os movéis día a día. Cuando movemos una pierna para caminar, lo podemos hacer gracias a que el apoyo o fulcro de la otra nos sostiene en el suelo. Podemos levantar un pie gracias a que el otro nos ofrecer un apoyo, un fulcro firme en el suelo. Todos los movimientos en nuestro cuerpo funcionan igual, todo lo que se mueve en la Naturaleza necesita sentir el Fulcrum de algo para poder iniciar su movimiento. Pero no solo así sentimos nuestros apoyos. Un Fulcrum es algo que se manifiesta en todos los niveles de nuestra vida. Desde que nacemos venimos con un Fulcrum a nuestro lado, que son nuestros padres. Son ellos quienes nos dan el apoyo para poder dar los primeros pasos en nuestra vida, son ellos quienes nos respaldarán y nos darán ese Fulcrum para tantas dificultades y etapas a lo largo de nuestra vida.
Cuando crecemos, cuando maduramos, lo hacemos gracias al Fulcrum que tenemos en nuestro interior. Gracias a la educación, a los valores que nos transmiten en el colegio, la sociedad en la que vivimos y lo que la vida nos enseña cada día, podemos movernos a través de ella. Gracias a esos conocimientos que vamos adquiriendo a medida que crecemos, a medida que maduramos empezamos a crear nuestro Fulcrum, nuestras creencias, todo aquello en lo que creemos y que nos apoyará de alguna manera ante cualquier situación que requiera movimiento, cambio, inestabilidad, dificultad, enfermedad , toda situación que requiera moverse, tambalear, dudar, enfermar, siempre detrás de nosotros estará nuestro Fulcrum que nos hacen conectar con nosotros mismos, con quienes somos y con lo que hemos venido a hacer en este mundo. Y solo así creamos nuestro Fulcrum, nuestro Yo interior, conectamos con ese Yo que la Naturaleza nos ha dado y solo así podemos sentirnos en salud. Gracias a ese Yo, gracias a ese Fulcrum, podremos empezar a formar parte de un grupo, de una familia, de nuestra panda de amigos, de nuestra sociedad, de un equipo. Porque es gracias a ese Fulcrum que aprendemos a querernos a nosotros mismos, a ser nosotros mismos, y solo así podemos llegar a querer y ser queridos por los demás.
La osteopatía como medicina global, medicina que trata de entender al ser humano en conjunto trata de presentarse como un Fulcrum ante cualquier dificultad, síntoma o enfermedad. El osteópata es ese Fulcrum que ese cuerpo, esa persona necesita para empezar a moverse, para empezar a volver a funcionar como antes lo hacía, para poder recuperar la salud. El osteópata se convierte en un Fulcrum, en ese apoyo que necesita cualquier ser humano para poder empezar a sentir la vida en su interior, porque solo así podrá volver a estar en salud. Es entonces cuando la relación de terapeuta-paciente cambia por completo. A partir de ahora, el terapeuta se convierte en un apoyo , un Fulcrum para que el cuerpo de esa persona pueda recuperar la salud. Se coloca a su lado y no por delante ni por encima. No le dice al cuerpo lo que ha de tomar , ni a la mente lo que ha de hacer, sino que está a su lado, apoyándole para que toda la sabiduría del cuerpo, toda la intuición y conocimiento natural de nuestra mente y espíritu salgan, tal y como la Naturaleza se lo ha enseñado.
El osteópata busca liberar la Vida.
Solo así se puede vivir en salud. El osteópata ya no impone, ya no dicta lo que se ha de hacer, ya no manipula , estira un músculo , mueve una articulación quiera o no, da un paliza en ese músculo que tanto nos duele, masajea sin piedad, duela o no, … ya no le vale eso de que si no duele no cura, sino que ahora lo que le vale es la estimulación, la evocación, escuchar y sentir la vida que hay dentro de ese cuerpo. Ser un Fulcrum para que ese cuerpo pueda empezar a moverse, pueda empezar a sentir de nuevo todo el movimiento de la Vida que habita en su interior y que había perdido, y que pueda empezar a sentirse en salud. Es por ello que el osteópata acompaña al cuerpo en su curación, lo escucha, aprende a sentirlo, a observarlo, a pensar igual que él, le interesa conocerlo lo mejor posible para poder ser ese apoyo que necesita. Es como un buen amigo, como un buen mecánico que conoce a la perfección esa máquina que pretende reparar. Solo si la conoce, podrá hacer un buen uso de ella.
Will sabía todo esto, y en base a esto, bautizó a su clínica en California en la última etapa de su vida con este nombre, Fulcrum. Para él, el lugar donde la tienda del cerebelo se une con la hoz del cerebro en el cráneo, justo en el centro de nuestra nuca, era el Fulcrum más importante del cuerpo. Era un lugar sólido, firme, capaz de dar ese apoyo que cualquier parte de nuestro cuerpo necesita para empezar su movimiento hacia la Vida. Pero también, como todo Fulcrum, era un punto capaz de moverse al mismo tiempo que daba estabilidad y apoyo. Un Fulcrum es algo sólido, pero no tiene porque ser fijo, también está abierto al cambio y al movimiento que la vida le ofrece. Nuestro Fulcrum, de hecho, cambia a lo largo de nuestra vida, igual que cambian nuestros pensamientos y actitudes hacia ella.
Para mí hoy , con este nombre es un honor continuar su legado. Pero también es un honor, ser un Fulcro, para todo aquel que quiera descubrir y liberar en su interior , todo ese movimiento que la Vida esta dispuesta a ofrecerle.

El descubrimiento de la osteopatía fue una de las mejores aportaciones a la ciencia en el siglo pasado (s. XIX.). Un siglo lleno de reflexión y experimentación científica. En toda la historia de la medicina no ha habido un descubrimiento más revolucionario en cuanto al concepto y validez práctica que la osteopatía. Sus principios están presentes en cada fase del arte curativo. Por tanto, empecemos primero por algunas de las cualidades intelectuales del Dr. Still. El talento natural del Dr. Still se veía gracias a su gran capacidad intelectual y creativa. Otras cualidades que tenía eran excepcionales, que se demostraban por su habilidad inherente para llevar las cosas a la práctica y por su incansable, aplicada y constante capacidad creativa. Un genio solitario es como mejor se le podría definir. Pero cuando la capacidad creativa va acompañada de la puesta en práctica, el éxito perdurable está asegurado. La herencia es un factor esencial determinante, aunque uno no debería olvidar el factor ambiental. La época y el lugar del Dr. Still era el del espíritu pionero, lleno de grandes aportaciones de enorme valor. Aquí, igual que en todas partes, los valores básicos han de ser vistos y apreciados. Lo pragmático es completamente esencial. La necesidad es lo que mueve y le lleva a encontrar su lugar rápidamente en el ámbito de la realidad. Así, sin la necesidad de exagerar lo más mínimo nos encontramos frente a una habilidad intelectual, una capacidad para la puesta en práctica y esmerado esfuerzo, todo en una persona que conoce a partir de su propia experiencia, las cualidades básicas de la tierra y el espíritu. Estar por encima de lo mediocre requiere poca cobardía, mucho coraje y energía vital. Estas son las necesidades que nacen de un espíritu pionero. La respuesta ha de ser muy firme, enérgica, determinante o no podrá sobrevivir. Todo esto forma parte de la educación y disciplina primarias en el Dr. Still. Todo esto me ayuda a comprender parte del maravilloso coraje que mostró más adelante. Sus principios éticos estuvieron influenciados sin duda por sus primeros aprendizajes. Visualizar la genialidad que está inmersa en una escuela de salud completamente nueva es lo más difícil. No hay duda que el entorno y la experiencia tienen su influencia, pero situaciones similares se han presentado a otros tantos de otras épocas. La gran capacidad intelectual y la capacidad creativa es solo una forma de definirlo. El cómo, debe ser un don otorgado por los dioses. Sentir intelectualmente la necesidad de un nuevo sistema curativo es una cosa, pero tener la capacidad para crearlo y ponerlo en práctica es otra. Veamos como lo veamos, nunca ha habido un logro similar. Los comienzos de la historia del Dr. Still parecen haber sido un ejemplo de una original capacidad intelectual, unida a una minuciosa observación, rápidamente percibida como un hecho aislado y casuales experimentos clínicos y relacionados entre sí. Es cierto, que había una mala temporada que siguió a todo esto. Marcada por la insatisfacción y la frustración con la práctica médica tradicional. Los resultados clínicos eran muy dudosos. Incluso se planteaba si la terapia a base de drogas no era muchas veces peor que inefectiva. Con esta pérdida de confianza en la medicina convencional, junto con su experiencia personal, un nuevo método estaba obligado a nacer. La cirugía era una parte importante de su formación y práctica. La práctica quirúrgica y médica estaban muy lejos en los principios curativos. El creador nació a partir de una minuciosa observación, de lo obvio, mientras que la terapia a base de drogas se basaba en los viejos ritos y creencias. Aunque ambos polos estaban muy distantes en sus inicios, todavía había incompatibilidades que se superponían, que en cierta medida permanecen a día de hoy. El hábil cirujano es mucho más que un buen mecánico. Su experiencia práctica diaria le enseña que la estructura ha de estar intacta para permitir una función normal, que a la vez depende de las propiedades inherentes de la química. El significado de esta perogrullada de hoy en día no estaba tan claro medio siglo atrás. El Dr. Still era un buen cirujano; poseía una habilidad mecánica que no era común en su profesión; y se daba cuenta de la ineficacia de las drogas. Estas cualidades unidas a las experiencias manipulativas en el cuerpo, le dirigieron hacia un nuevo concepto de enfermedad. Es este concepto de la enfermedad , nacido de su cerebro hace más de cincuenta años, al que le dio el nombre de Osteopatía, que es de gran interés para nosotros en este momento. Estos cincuenta años es solo un momento, cuando calculamos el tiempo; pero es un largo y fructífero periodo de desarrollo científico. Los laboratorios y recursos actuales contrastan mucho con las oportunidades que había hace cinco o seis décadas. Simplemente no existen. Además, el antiguo concepto de enfermedad todavía estaba lleno de grandes contrastes. Muchas teorías químicas eran incontroladas, ancladas en las viejas tradiciones. La moderna teoría actual del germen era desconocida. Estamos listos para olvidar esta antigua situación en comparación con lo que ocurre en la práctica de hoy en día. Con todo esto en la mente tenemos un indicio de la independiente fertilidad de la mentalidad del Dr. Still. Sin duda, la gran magnitud de su concepto es verdaderamente maravillosa. Liberado de las cadenas de la tradición o lo que se llama la autoridad, se atrevió a navegar por mares desconocidos. Investigación anatómica y fisiológica práctica, junto con una fe ciega en la magnitud de la naturaleza le sirvieron de inspiración. Con todo esto nunca dudó, cualquier imperfección era tenida en cuenta como una falta de conocimiento exacto. La necesidad de conseguir un mayor conocimiento era la fuerza que le llevo consistentemente hacia delante sin renunciar ante ninguna práctica o dificultad. La integridad del cuerpo humano, estructura, órganos, química, funciones y sus características para crecer, desarrollarse y repararse, finalmente se mostraron en orden frente a él en su plenitud de gloria y proclamó: “la ley de la arteria es suprema, y el cuerpo humano contiene todo lo que caracteriza a un mecanismo vivo y físico”. Realmente este es un concepto extraordinario y fértil. No vino completamente acabado, en un momento del tiempo en el que el ajuste de la estructura y la manipulación de los músculos y órganos garantizaban resultados. Luego, la importancia de una integridad del cuerpo, cuando estaba estructuralmente intacto, y de sus propias capacidades curativas internas, cuando no tiene impedimentos, se manifestaron, quizás, podemos decir como si se manifestara el Reino de Dios desde su interior, siempre que se estuviera preparado para poder entenderlo. El Dr. Still, era un hombre con profundas creencias religiosas creyente en la absoluta perfección de Dios, y plenamente consciente de que el conocimiento y la comprensión vienen solo a través de una propia experiencia y trabajo constante. Esto es lo que se necesita para obtener sabiduría. Era nada menos que un revolucionario concepto de observar el cuerpo humano como un biomecanismo, sujeto a un cambio primario en su estructura fisiológica en lugar de verlo en base a sus propiedades bioquímicas. Esto significa que el cuerpo es un completo organismo vital que contiene sus propios organismos autorreguladores; y que el abordaje terapéutico a través de un reajuste de su estructura más que por medio de la medicina química. Esto contradice la supuesta relativa relación entre la química y la estructura, al descubrir que solo mediante una buena estructura y una alimentación coherente pueden suministrarse los componentes químicos necesarios. Esto establece el hecho que la inmunidad química natural depende de una buena nutrición de los tejidos. La estructura del cuerpo es de lejos el mecanismo más complejo de todos. Esta sujeto a la ley mecánica, tanto en la salud como en la enfermedad; siendo esta última un simple estado de desorden en la estructura. En otras palabras, un factor importante para la salud es que cada tejido de la estructura—hueso, músculo, fascia, ligamento—debe estar en su lugar y relacionado correctamente. Esto representa el plano mecánico de la estructura. Que el cuerpo es una estructura mecánica es un hecho. Esta analogía es cierta por completo. Pero el cuerpo es mucho más que esto. También es un mecanismo que está vivo; y esto nos plantea un problema completamente diferente. De hecho la diferencia es tanta que por un lado puede ser repercutido por el entorno, mientras que el organismo que esta vivo esta condicionado por su interior, con todas las propiedades bioquímicas implícitas. El cuerpo contiene en su interior las propiedades, activas y potenciales, para promover el crecimiento y desarrollo, que mantienen la salud y previenen de la enfermedad, y que reparan y curan los tejidos desgastados y dañados. Estos elementos son inherentes y están esperando la oportunidad, de la estructura y el entorno, para manifestarse. Después de todo, es la naturaleza quien realiza la curación. El remedio está dentro; la recuperación se manifiesta por completo cuando todas las vías circulatorias están libres. Principios así carecen de importancia hoy en día; pero hace muy poco tiempo eran revolucionarios. Esta breve referencia a la estructura, a las propiedades curativas y a su ajuste, la predica una ciencia o escuela del arte curativo. El concepto tiene unas fuertes raíces, para la escuela de osteopatía de medicina es consistente y lógico, y esta basado en unos principios definidos, diferentes y completos. No es simplemente, una visión incompleta, ni un transitorio desarrollo de la ciencia, ni un método terapéutico. Su magnitud tanto en sus principios como en la puesta en práctica es una consecuencia de la integridad del cuerpo, que abarca a todo el mecanismo vital en lo que se refiera a la prevención y recuperación de la enfermedad. Presenta unas características etiológicas, patológicas, diagnósticas, de pronóstico, terapéuticas, una combinación que no posee ninguna otra escuela. Además, esta apoyada por los hechos anatómicos y fisiológicos, hechos tan ciertos hoy en día como lo eran ayer y lo serán el día de mañana. Es cierto, que quedan otros detalles que añadir, una aplicación más amplia de estos principios, y una práctica más refinada, pero la importancia y el significado de la estructura y la función permanecerán. Aquí reside la solidez de sus principios básicos. El concepto osteopático es una nueva interpretación de la estructura y la química—aunque menos novedoso hoy en día que hace unas décadas, pero incuestionable por otras escuelas de medicina que están incorporando en la teoría y en la práctica, el punto de vista osteopático. Muchos de sus principios en relación a la recuperación de la salud han sido confirmados sin cuestionar. Sin embargo, lo que es incluso de mayor importancia, es el campo de la medicina preventiva—un mantenimiento intacto de la estructura y la conservación de la función. Es de gran valor a la hora de mantener la salud, el rendimiento y la inmunidad. El modus operandi de la terapia del ajuste ha tenido un papel importante en el descubrimiento y desarrollo de la osteopatía. Los primero intentos manipulativos eran indecisos, pero los resultados llevaron a una mejor técnica y un campo más amplio en su aplicación. Esto significó un mayor interés en la investigación anatómica y fisiológica y un mejor entrenamiento en el tacto. El desarrollo de la teoría osteopática no fue de una naturaleza brillante antes de la demostración actual. El trabajo clínico, la experimentación y una investigación constante marcaron el camino hacia el progreso. Muchos años de duro trabajo, de pobreza, de falta de reconocimiento fueron afrontados con mucho valor. Durante todo este tiempo el hombre mantuvo su coraje y no se dio por vencido. A cada nuevo año se le añadía la esperanza del futuro. La habilidad técnica del terapeuta le dio un firme apoyo. A partir de una forma de tratar había un trabajo que volvía a los orígenes. En lo primero que se apoyaba la ciencia era la base elemental mecánica. Y a partir de esto se llegó gradualmente al completo reconocimiento que rige al organismo vivo. Esto marcó el paso de una rutina manipulativa hacia un ajuste eficaz, para la normalización específica. Un mecanismo no es manipulado sino ajustado en base a indicaciones concretas. Esto es la terapia osteopática. Esto requiere un conocimiento minucioso de la estructura normal, pero un requisito más importante es la percepción fácil o la capacidad para evaluar lo que se siente en los tejidos. Sin esta capacidad esencial con un sentido clínico uno no puede convertirse en un experto. Un mal estado estructural del mecanismo corporal se muestra como un nuevo y definido campo de la patología con similitudes con el ámbito de la patología quirúrgica. Esto no quiere decir que otros campos de la patología no existan, sino que incluso, ofrece de ellos una interpretación diferente en relación a su valor y lugar. Una de las características y valores principales es que reconoce la enfermedad en sus inicios. Esto es una patología viva que precede y establece muchos de los procesos conocidos de la enfermedad, y su reconocimiento temprano es muy importante. El Dr. Still insistía mucho en que el practicante debería usar su propio cerebro osteopático que Dios le ha dado, y no obsesionarse con las teorías más novedosas o perderse en una maraña de conflictos. La lesión osteopática es “cualquier perversión estructural que con su presión produce o mantiene el desorden funcional”. El consecuente estado patológico es una expresión anormal de la estructura organizada, involucrando a todos tejidos implicados en esa unidad funcional. Debido a su proceso, la estructura está organizada de forma diferente a lo normal, estructural, funcional y bioquímicamente. La relación de los valores normales está organizada de forma diferente de los normales, estructural, funcional y bioquímicamente. La relación de los valores normales ha cambiado, debido a la alteración nerviosa y vascular de los tejidos que deteriora la integridad orgánica. De este modo, el ámbito químico también se ve repercutido, y un estado previo a la enfermedad se ha establecido. La osteopatía no se obsesiona con la célula y su química. La actividad de la célula no es independiente ni suprema. La osteopatía demuestra que, la interacción e interdependencia de los impulsos aferentes y el tono motor, de los mecanismos cerebroespinales y simpáticos, de las propiedades circulatorias y químicas, está basada en la estructura (no solo en la célula química) como unidad funcional. Son las fuerzas que cambian la estructura las que requieren la atención primaria para que la naturaleza pueda curar los tejidos. La Naturaleza sin duda ajusta muchas de estas lesiones en muchos casos, lo que sustenta sus propiedades inherentes, pero una patología osteopática característica aparece y se apoya en otras, debido a la incapacidad para encontrar todos los estreses y tensiones nocivas. Todo esto ha sido demostrado por investigación clínica y animal. El efecto degenerativo sobre los centros de la médula espinal y ganglios simpáticos, el daño a las células endoteliales de la arteria, con la consecuente fuga de diapédesis de la sangre de los tejidos, los cambios patológicos en las glándulas, implicando la secreción de los elementos químicos– estos son algunas de las características y efectos de la lesión básica que precede a un desorden en el sistema. Estos abarcan factores distintos y demostrables que predisponen a la enfermedad orgánica a través de las fibras secretoras vasomotoras y visceromotoras. Preceden a los que se llaman activos de toxinas e infecciones. El mecanismo está incapacitado, con falta de tono y alimento, resistencia e inmunidad. Los efectos más inmediatos de las lesiones estructurales sobre las fibras nerviosas aferentes, músculos, fascia, ligamentos, discos, y huesos se notan enseguida. Implican rigidez, tensión y fibrosis de los músculos, fascia, tejido conectivo y ligamentos, edema local, acidosis, diapédesis; edema y espesamiento de los discos intervertebrales; cambios nutricionales en la esfera articular y mal alineamiento de las partes óseas, con disminución en el rango de movilidad articular y clara inmovilidad—una característica sujeta a alteraciones estructurales que a causa de los efectos de la presión y tensión provocan un vuelco funcional. El Dr. Still no se oponía al diagnóstico patológico y diagnóstico médico. Es la interpretación de estos hechos, sus valores relativos, junto con nuestros propios métodos y conclusiones, lo que significa tanto osteopáticamente. Teorías clínicas no demostradas que consideraban solo imágenes de los síntomas o los efectos eran aberraciones para él. No iban a la vía causaba de la enfermedad; solo reflejaban un cierto estatus. Se dio cuenta que es fácil para el estudiante caer en la influencia de las drogas, observar solo mediante el objetivo tintado médico una serie de constantes de hipótesis químicas cambiantes, que raramente se acercan a las causas primarias, en lugar de permanecer sólidos en el campo de la anatomía y la fisiología. Insistía continuamente que el estudiante debería estar absorto en ver la anatomía con el prisma de la osteopatía, su formación, sus funciones, sus mecánicas, la palpación y percepción. Solo permitiendo que esta forma de pensar prevaleciera, viviéndolo y practicándolo, la verdad se plasmaría como algo real y solo así se adquieren los requisitos para la práctica. Lo tejidos principales del cuerpo son los canales circulatorios y las fibras nerviosas. Éstos controlan todos los órganos. Los mismos principios pueden ser aplicados a todos los ámbitos. Naturalmente la zona de la columna requiere especial atención, ya que en ella hay centros nerviosos importantes, se altera con facilidad y puede ser ajustada. El diagnóstico y tratamiento osteopático, puede aplicarse a cada parte del organismo humano, a todas sus estructuras y funciones. La ciencia osteopática esta en un ámbito diferente en el diagnóstico y en la patología. Los cambios en el alineamiento de la estructura, la posición y su relación, los distintos grados de tono, elasticidad y resistencia, son algunos de los estados que se pueden detectar fácilmente, que muestran la acción de las fuerzas inherentes y ambientales. De hecho, reflejan el estado en el que está el cuerpo. Es necesario que sean observadas, analizadas y evaluadas. Hay características superficiales como, los cambios de temperatura, edemas, y la gran variedad de manifestaciones en relación al aspecto nutritivo. Por tanto, tenemos la posición y relación de los órganos en toda el área anterior del pecho, abdomen y pelvis. Desde la apertura superior del tórax hasta el suelo de la pelvis es una zona que responde igual a los principios osteopáticos como cualquier otra zona. El campo de la aplicación de la osteopatía aquí va mucho más allá. Cada víscera y tejido, junto con sus complejos mecanismos circulatorios, nerviosos, químicos y funciones musculares deberían de estudiarse no solo en su relación con la columna sino también en lo posible como zonas independientes de lesiones osteopáticas, considerando al cuerpo como un todo en su unidad de trabajo básico. Tensiones y estreses anormales no se limitan solo a la zona de la columna. El drenaje linfático del cuello, la función del tejido costal, el estado del mediastino, el tono diafragmático, el conducto biliar, la circulación duodenal, el tono abdominal y el equilibrio y balance fisiológico de la pelvis son típicas ilustraciones de lo que puede están implicado en las lesiones osteopáticas. Resumiendo, cada víscera, cada glándula y célula, cada mecanismo nervioso y propiedad química, son estados que repercuten sobre otras funciones y en el cuerpo en su totalidad; así como el cuerpo en su conjunto, como una unidad funcional, repercute sobre cada estructura y función. Esto, para el Dr. Still, no eran mas que datos completos anatómicos y fisiológicos, a los que los principios osteopáticos eran aplicables. De hecho, el campo diagnóstico puede extenderse al de la patología, lo que significa que su límite radica en las infinitas posibilidades de desajustes de la estructura. Las complejidades del mecanismo son incomparables; del mismo modo que las posibles lesiones específicas son innumerables. El diagnóstico de lesiones individuales y específicas es una parte del trabajo con la que vivía el Dr. Still. Entender esto implica poseer la llave maestra que abre la puerta del arte de la osteopatía. Ello requiere un conocimiento práctico de la anatomía con el prisma la osteopatía, lo que implica una intensa educación en el sentido del tacto. La anatomía con el prisma osteopático no es una anatomía descriptiva o anatómica. Un hecho anatómico no es solamente un hecho anatómico, más que un hecho patológico es solo un hecho o una reacción química, un fenómeno aislado. En cambio, interpretar el hecho es una “abre sésamo”. De la interpretación o diagnóstico del factor específico de una lesión, sus características relativas y secuenciales, dependen de la eficacia de la terapia manipulativa. Lesiones anatómicas no son meramente estados estáticos. Presentan un estado dinámico que varían en importancia y grado según la localización y el carácter. De este modo, no son solamente de gran variedad, sino que también son individuales y específicas. Están dentro de los límites de sus principios básicos pero la aplicación no tiene límites. Esto es el por qué la interpretación o diagnóstico es importante y de gran dificultad. La evaluación e interpretación requiere experiencia y saber darle una aplicación clínica. El conocimiento teórico del diagnóstico osteopático es simple en comparación con su conocimiento práctico a la hora de trabajar. Hay muchos que pueden ser creados por el estudiante cuando aplica clínicamente la teoría osteopática. Quizás no hay otro arte más difícil. Toda una vida no es suficiente para alcanzar una buena eficacia. El Dr. Still insistía que el entrenamiento del estudiante en el arte de la palpación debería empezar en su primer año de la formación académica, cuando el cerebro es plástico, de este modo el trabajo se vuelve una parte de su forma de ser y de pensar. No solo lo que se siente en el tejido es una realidad, sino que en la técnica utilizada ha de haber una perfecta coordinación entre el cerebro y la mano. El Dr. Still pensaba que la habilidad natural para tener éxito en el diagnóstico osteopático es algo esencial, bastante similar a esa inherencia para expresar los principios mecánicos y desarrollar un sentido clínico. No hay atajos ni caminos en bandeja. Incluso muchas teorías médicas preconcebidas son perjudiciales ya que el punto de vista y el objetivo son diferentes. No hay ningún principio para copiar, ninguna rutina a seguir, ningún método de antemano al que recurrir. Cada caso, cada aplicación es individual que se muestra como un problema diferente y distinto. Los principios básicos son las únicas referencias. Esto requiere un buen conocimiento de la anatomía viva normal, la estructura y la función, tal y como se muestra en la palpación y sentido del tacto. Cada reacción del cuerpo esta registrada en algún lugar, de alguna manera a través de la postura, la forma, el alineamiento, la textura, el estado nutritivo, el tono, la tensión, la elasticidad, la resistencia, y la temperatura de la superficie. En el campo anormal siempre hay algo nuevo, algo diferente, y de diferente graduación, tan diferente y distinto como formas existen. El grado de anomalías en cualquiera de los dos casos nunca son los mismos. En su lugar, hay un ser vivo, pulsante y dinámico a ser estudiado, un ser en el que las características estáticas son solamente relativas, en el que cada reacción fisiológica presenta un nuevo de aspecto del estado dinámico de la estructura. No obstante, es un ser completo, que funciona según las leyes naturales basadas en la estructura cuya totalidad es inconfundible. Esto es lo que hace la anatomía aplicada a la osteopatía tan diferente, tan difícil, que en cualquier otra escuela, pero del mismo modo, el por qué es tan eficaz cuando es correctamente interpretada y aplicada. Por detrás de todo esto hay tensiones, estreses, fuerzas del cuerpo y reacciones ambientales que provocan estos cambios. Notar los cambios estructurales y funcionales es una cosa, fisgonear en las causas es otra. Las reacciones cotidianas como se muestran tanto subjetiva como objetivamente incluyen el estudio de la herencia individual, de sus pensamientos, su trabajo y aplicación, y el papel de su entorno. Esto abarca fuerzas que determinan y desarrollan su existencia. Este juego de fuerzas aparece dentro de él y son tenidas en cuenta tanto en la salud como en la enfermedad. Observar y analizar estos registros es parte del procedimiento osteopático—de hecho el más importante, ya que están en contacto directo con las causas y los inicios; deberían ser estudiados si uno espera obtener una imagen clínica completa, y lo que incluso es mas importante, para prevenir recurrencias en los desórdenes y mantener así la salud individual. Otra vez, esto pide un esfuerzo individual, específico y creativo. De todo esto depende la validez del pronóstico osteopático. Un pronóstico característico es otro ámbito distinto de la escuela osteopática. La razón de esto esta llena de hechos. La osteopatía obtiene resultados donde otras escuelas fracasan. De hecho, la osteopatía representa mucho más que un simple método o terapia. El pronóstico osteopático es tan evidente como la patogénesis y diagnóstico osteopático. Se lleva a cabo en el plano de la realidad y la actividad; es el cambio probable que ocurrirá cuando las unidades de la estructura estén correlacionadas. Su manifestación depende de las fuerzas y potencialidades internas del organismo, el carácter de la lesión y la habilidad del practicante. Esto no significa otra cosa que la salud. Si el pronóstico osteopático no presentó algo mejor que lo que se ofrecía por otras escuelas no habría razón alguna para nuestra existencia. El diagnóstico osteopático es diferente de otros pronósticos como lo es la etiología osteopática, el diagnóstico y la terapia osteopática. El concepto osteopático funciona en base a toda la gama de la ciencia y el arte. Esto, de hecho, es el por qué la ciencia osteopática es un conocimiento que se puede aplicar a la historia natural de la enfermedad. La normalización conlleva liberar las propiedades de la movilidad y mantener activos los que ya están libres. Un mecanismo vital impedido en el plano físico es un estado previo a la enfermedad. Las propiedades vitales incluyen las capacidades curativas. Ellas dependen de la expresión de la fisiología. El aporte arterial ha de ser el adecuado en su cantidad y calidad. Cada parte debería estar bien comunicada. Esto es el por qué el diagnóstico osteopático es un factor potencial que depende de la habilidad del practicante. Mucho énfasis no puede ser puesto sobre el hecho que la buena interpretación es la idea clave de la osteopatía. La anatomía enferma es una fisiología alterada. Es tan natural (que está en acuerdo con las leyes naturales) como lo normal. El estado normal y anormal son estados, sin importar lo indeseables que sean. Es un estado que requiere ser considerado, estudiado y analizado. La enfermedad es un estado del cuerpo. Es un principio universal el que todos los estados del cuerpo y la mente continuamente tienden a la normalidad o condición llamada normal. Las fuerzas físicas empleadas en las técnicas pasan a ser términos fisiomecánicos. Reconfiguran las propiedades bioquímicas para que un estado en consonancia con lo normal pueda establecerse. La técnica o terapia osteopática es un método natural, lógico y científico que ayuda a la naturaleza pueda activar sus procesos. Esto sigue de forma consistente el concepto osteopático de la enfermedad. Por esta razón el Dr. Still desarrolló la técnica osteopática sobre una forma de trabajar—no una rutina o base manipulativa. La diferencia es mucha. En una palabra, esto significa actuar concreta y específicamente sobre las fuerzas que actúan en la estructura. La aplicación científica es como mínimo reorganizar el estado de la materia. Sobre este uso eficaz de los principios depende el arte de la osteopatía. La habilidad del Dr. Still se demuestra con el tipo de trabajo que hacía. Una habilidad técnica creativa para aplicar los principios indicados a cada problema, y esto no es un trabajo sencillo. De otro modo, se dejaría llevar por meras formulas. Son las pequeñas diferencias las que requieren de lucidez. El arte y ciencia de la osteopatía están impregnados por el concepto histórica y clínicamente. El ajuste osteopático se apoya en el mismo punto de vista básico del organismo vivo, igual que el diagnóstico y pronóstico osteopático. Cada caso, cada estado muestra factores y características precisas y concretas, aunque son una muestra de los principios básicos generales. Incluso cada ajuste o tratamiento eficaz del mismo tipo presenta una nueva imagen patológica, todos los esfuerzos previos han sido eficaces; cada esfuerzo y acción eficaz cambia el complejo juego de fuerzas y las propiedades químicas, siendo el resultado un nuevo índice o definición o registro. Esta es la razón por la que cada tratamiento requiere un esfuerzo inicial y creativo, ya que siempre se presenta algo nuevo, específico y distinto. Esto, a parte de los resultados, es el por qué la osteopatía es tan fascinante científicamente y en la práctica. Es una ciencia y arte que pone a prueba la iniciativa y la habilidad. Es la minuciosidad, la delicadeza y la complejidad del mecanismo lo que absorbe al osteópata; y aquí es donde todo su arte se pone a prueba. Aquí es donde el tacto, la iniciativa y la habilidad técnica requieren minuciosidad y un conocimiento proporcionales. Los tejidos en tensión han de ser relajados; los delicados vasos liberados; los centros nerviosos aliviados; activar las propiedades químicas; los tejidos glandulares estimulados; los espacios linfáticos drenados; las funciones orgánicas normalizadas; y toda la estructura y función en su conjunto como una sola. El Dr. Still miraba la naturaleza como un sistema de causa y efecto, la salud se mantenía en base a estos principios. El trauma es una causa obvia en un mecanismo lisiado y dañado. El desequilibrio en la tensión muscular y ligamentosa, debido a la mala postura, el exceso de trabajo, o malos hábitos, es otra causa del desequilibrio. Una serie de lesiones repetitivas puede provocar el mismo efecto o mayor que el producido por una lesión traumática de corta duración. De hecho, todas las fuerzas ambientales son factores bien por herida o golpe. Cualquier tensión desequilibrada, cualquier abuso de la función, cualquier empobrecimiento de la dieta o deficiencia es rápidamente percibida y registrada en los tejidos. El efecto sobre la interrelación y función de la estructura es la disminución de la movilidad y actividad, el desorden celular y la organización de los órganos y la estructura. Una diversidad de mecanismos defensivos y sus propiedades están listos para identificar y reparar el daño. Uno de los procesos más interesantes es el proceso de formación tisular. En la práctica, es un proceso que incita al terapeuta a estudiar sus características. Es una de las formas que tiene la naturaleza para mantener la continuidad de la estructura con el fin de evitar que la función se detenga. En cambio, es un estado que frecuentemente lleva a un debilitamiento en el tono de los músculos, el aumento de la rigidez ligamentosa; la consecuente inhibición de los impulsos nerviosos, y una mayor obstrucción de la circulación de los líquidos. Es un espléndido ejemplo de un círculo vicioso. Al mismo tiempo aparece una pequeña inflamación que implica una característica importante de lesión patológica. Para poder superar estos efectos de la enfermedad el terapeuta está obligado a usar uno de los mecanismos químicos más interesantes del cuerpo, la fermentación producida por la descomposición proteica. El Dr. Still pasó mucho tiempo pensando y reflexionando para encontrar una técnica que se ajustara a los requisitos de esta propiedad química. Los tejidos vivos necesitan mucho oxígeno para poder mantener las funciones y la estructura en un tono saludable. El papel de la luz solar y los impulsos aferentes también son muy importantes. No debería abusarse de ellos. Si este no es el caso, la estructura se lesiona y aparece el estado previo a la lesión; que conduce a una anomalía química y metabólica. Un estado en el que el tono y balance fisiológico están alterados, lo que implica una menor resistencia y de este modo la inmunidad se ve afectada. En todos los casos en los que las propiedades químicas no actúan con normalidad ni están al servicio del cuerpo, se instala un campo fértil de microorganismos patogénicos. El estancamiento de la sangre y la linfa es el suelo patológico en el que las semillas de la enfermedad plantan sus raíces. Las toxinas y las infecciones se vuelven incontroladas y lo siguiente en aparecer es la enfermedad. El cómo mantener los tejidos en un estado de salud es parte de la medicina preventiva. Cómo cambiar el estado del tejido y dejar así a los gérmenes impotentes, es una parte importante de la terapia. Las medidas terapéuticas no deberían limitarse solo a apagar el fuego. Consecuentemente el reajuste del cuerpo, una alimentación coherente, un ejercicio al aire libre es de básica importancia. El asunto de la inmunidad lleva a complejidades en la química, así con en la estructura y el entorno. Los factores ambientales y de la estructura han sido tomados en importancia, debido a los principios sobre los que se sustentan. La piedra que culmina todo es la inmunidad. Ésta es parte de todo el edificio al completo, gracias a ella la salud se mantiene y se evita la enfermedad. La perspicacia y el talento del Dr. Still le llevaron a encontrar formas para controlar e influenciar sobre la química de las glándulas, órganos y fascia, totalmente convencido de que la integridad arterial es la piedra sobre la que se sustenta la salud. La piedra principal de la bóveda de la aplicación de la ciencia osteopática es la libertad circulatoria de los fluidos. La inmunidad química natural depende de una circulación arterial normal, que a su vez, depende de un ajuste normal de la estructura. Este es la característica esencial de la osteopatía, el núcleo esencial del descubrimiento del Dr. Still. La función mecánica de la estructura es una forma para liberar la fisiología química, para que la física y la química estén complejamente asociadas e integradas. Esto ha superado el examen final de la práctica diaria. Es el punto esencial de todos los métodos válidos en la terapia y la cirugía. Sobre esta sólida base de hechos vivos ha sido construida la osteopatía, y la experimentación científica ha confirmado sus verdades fundamentales. Es de señalar cómo muchas teorías del Dr. Still, además del concepto general de la osteopatía, eran premonitorias y estaban décadas por delante antes que fueran confirmadas por la ciencia. Muchas de sus ideas en relación a la bioquímica, a la actividad de las glándulas y el tejido conectivo, para reparar las células, y sus diversas teorías en relación a los deshechos y la inmunidad, se han demostrado hoy en día. Los recursos y la práctica de hoy en día son realmente maravillosos, desarrollando mucha exactitud en la investigación y ampliando un horizonte mucho más creíble. Un trabajo tan valioso se ha convertido en la herencia del mundo científico. El mismo desarrollo en sus inicios continúa hoy. Su mayor peligro es el abuso. Esto, de todos modos, conlleva un punto de vista negativo en relación a las drogas que son denominas como algo supremo. Si estas fueran eficaces, la cirugía no haría tanta falta. Ni tampoco, el que padece, buscaría otras alternativas. La osteopatía está en acuerdo con el moderno desarrollo de la sanidad, la higiene y la dietética. Mucho se ha conseguido para las comunidades y los individuos en esos campos donde se aplica la ciencia. Aunque las medidas sanitarias e higiénicas no han de ser descuidadas, por sí solas no pueden suplir la necesidad de un reajuste a nivel físico. Solo a través de la completa armonía pueden actuar en toda su capacidad. Lo mismo es cierto para la dietética o los elementos químicos que componen el cuerpo. Restablecer la función normal de la digestión y la asimilación no es necesariamente un problema relacionado con una dieta equilibrada. Los resultados a menudo, dependen de la capacidad del mecanismo para utilizar esa dieta. Los resultados muchas veces dependen de la habilidad del mecanismo para poder usar esa dieta. Los laboratorios y diagnósticos clínicos modernos tienen cada vez métodos mejores que los de antes. Este trabajo es indispensable para un mejor conocimiento en los campos de la anatomía, la fisiología y los procesos de la enfermedad. Esto significa un mayor conocimiento práctico de la física fisiológica y la bioquímica, y consecuentemente una aplicación terapéutica mas específica. Lo que ayuda a clarificar en el campo de la patogénesis, y las medidas que se requieren por parte de la naturaleza para que la reparación y la recuperación puedan llevarse a cabo. Esto anima al osteópata para realizar mejor su trabajo—no solo a través de la propia confianza a través de la osteopatía, sino también dándole una mejor comprensión a la minuciosidad de sus aplicaciones específicas, y de la relación de ambos para la continuidad de la estructura y su unidad de acción. Todo esto significa progreso y desarrollo. La osteopatía es una ciencia y arte avanzada. El Dr. Still decía constantemente que su conocimiento estaba solo en la infancia. Su lema era “seguir excavando”. De este modo debería haber una relación entre todos los hallazgos—estructural, funcional, químico—en los nuevos campos del desarrollo así como en los del pasado, para que puedan ilustrar los mismos principios básicos. Esto es sorprendentemente mostrado por las minuciosas características de las técnicas, de las precisas palancas, la dirección de la fuerza que se aplica, la sutileza, el momento y lugar del tratamiento, cada medida según cómo se percibe la patología en cuestión. En cada momento debería haber una correlación inequívoca que acompañe al esfuerzo constructivo. Es necesario que el desarrollo de la técnica vaya acompañado de un mejor conocimiento de la patología de la lesión estructural, de la fisiología aplicada y el control químico. Investigación clínica, investigación de laboratorio y experimentación con animales son recursos a ser usados constantemente. Todo esto esta dentro del concepto osteopático, la ciencia no es más que conocimiento anatómico y fisiológico. Lo más complejo de todo este conocimiento puede que sea inaccesible, como el Dr. Still dijo, “llegar a conocer un hueso por completo uniría ambos extremos de la eternidad”. Junto a la profunda implicación fisiológica sabemos que la osteopatía es un punto de vista concreto, sustancial y una práctica. Obtiene resultados. Actualmente trabaja en los campos de los hechos vivos. Es una ciencia aplicada que coexiste con las verdades anatómicas y fisiológicas. El Dr. Still iluminó un camino que es incuestionable. Lo que conocemos como leyes naturales limitan, controlan y modifican el organismo vivo. El Dr. Still descubrió las características de estas leyes. Aprendió las leyes porque partió de la realidad. Las innumerables aplicaciones de esas leyes están dentro del campo del desarrollo. La estructura, la función y la química están complejamente estructuradas en una completa unidad vital. Ninguna parte, puede ser mayor que el todo, y cada una ha de estar en consonancia con el resto. Nuevos hechos y descubrimientos, no son, y no pueden ser un fenómeno aislado. Pueden tener ciertas características que las distinguen, pero los principios básicos aplicables al todo los controlan. Se apoya en el presente y el futuro para mantenerse en consonancia con el sólido progreso del pasado. Solo mientras el hombre permanezca en la tierra arropado de su vestimenta física, las leyes osteopáticas y de la naturaleza controlarán al ser físico y la química interna permanecerá como una realidad. Mientras un área permanezca desconocida los principios osteopáticos guiarán al investigador, porque los principios osteopáticos son básicos, bien enraizados en las verdades vivas y demostrables, y que coexisten con las necesidades para la salud física.

Fuente: http://fulcrumosteopatia.blogspot.com/

22 de Junio de 1874

Artículo sacado de http://fulcrumosteopatia.blogspot.com

Hoy es un día como tantos y amanece un nuevo dia en Baldwin (Kansas), parece un dia como otros, pero hay algo que ha cambiado en el interior de Andrew. Tras pasar años estudiando el cuerpo de indios, de animales, de tratando de entender su funcionamiento, y el por qué enferma… cuando un día como hoy a las 10 de la mañana, viene una intuición, viene una idea, un pensamiento, algo nuevo ha nacido en su interior, una nueva forma de entender la salud, el cuerpo ,sus funciones y el por qué enfermamos, una día como hoy nace la Osteopatía, así, como un rayo de luz, como una brisa que de repente toca su rostro, le viene la certeza a Andrew que algo nuevo ha nacido en lo más profundo de su ser.
Es en la mente de Andrew que nace, y será luego nuestro Viejo Doctor que nos dejará eso en su legado, “tomadla, disfrutadla, y desarrollad este nuevo concepto y sistema curativo”.

un pensamiento para tí, Andrew, estés donde estés.

Gracias!

En la habitación de un hotel en Des Moines, Iowa, en un día de octubre de 1947, seis hombres, atentos y críticos, escuchan las palabras de un viejo hombre, su compañero de profesión osteopática. En una cama yace un joven, de ojos negros e inflamados, su rostro seriamente magullado. Su condición, que había sido explicada anteriormente, son las secuelas de un hecho que ocurrió durante una cacería en la que había sido derribado en un momento desprevenido por el golpe de un compañero enfadado. Los Rayos X, no muestran fractura alguna. Un diagnóstico craneal es llevado acabo sobre él. Una técnica para ayudarlo y lo importante es esquematizado por el viejo hombre que dice, “las implicaciones craneales aquí son serias y no tenemos esperanzas de un milagro, pero el procedimiento técnico por el que me decanto es anatómicamente convincente, y ofrece algo de forma específica. Conoces tu anatomía craneal.Cuando pones tus dedos en la cabeza de un muchacho ellos deben pensar, sentir, observar y conocer la imagen anatómica que esta debajo de ellos. No te alejes de esa imagen ni por un instante”. Esos hombres conocían al chico. Su terapeuta y padre estaba presente en la sala. Ellos le conocían como un atractivo y encantador joven con unas facciones simétricas y con una cabeza simétrica. Pero este día, como consecuencia de la fuerza y el sentido del golpe que había recibido, sus facciones estaban totalmente desalineadas. Los dos lados de su cara no son semejantes. Su boca ha sido desplazada hacia arriba en un lado y sus ojos no están en su nivel normal; manifestaciones externas del golpe son resultado de tensiones craneales serias en su interior. Estos terapeutas osteópatas, que han sido enseñados especialmente por el viejo hombre en un nuevo abordaje a la anatomía y la fisiología del cráneo, pueden mirar por debajo de esas significativas indicaciones superficiales con una percepción analítica y visualizar las tensiones anormales, distorsiones y restricciones, que han sido impuestas sobre todo el conjunto de la estructura craneal. La excesiva tensión sobre las membranas y sus inserciones, la indebida tensión sobre sus ligamentos, el freno impuesto sobre el movimiento normal de los mecanismos articulares craneales. Y la consecuente interferencia en la circulación del líquido cefalorraquídeo, la resultante alteración de los trazos craneales…estos, y otros detalles anatomofisiológicos estaban en la imagen mental al tiempo que eran conscientes del desafío al que se enfrentaban. A pesar de eso, se sentían animados al darse cuenta que gracias a la dinámica contribución de este viejo hombre a su profesión, poseían una forma herramienta terapéutica, el abordaje craneal de la osteopatía, con el cual podían enfrentarse a dicho desafío. Señalando a uno de los componentes del grupo que dirigía, “ven a este lado de la camilla, y tú”, dirigiéndose a otro miembro, “ponte en el lado contrario”. Vais a hacer una técnica con varios terapeutas, que os explicaré brevemente”. Mientras eran dirigidos y se situaban en las zonas específicas con los dedos sensitivos y pensativos, de las zonas de la cara desfigurada del joven, comenzaban la suave aplicación de la técnica que se había explicado, un intenso silencio, absorbía la habitación. Mientras un terapeuta con mucho cuidado realizaba una técnica para elevar el lado izquierdo del frontal y el esfenoides, el terapeuta del lado contrario aplicaba de forma equivalente una suave y perceptible presión cerca de la sutura lamboidea en el lado derecho de la cara del chico, con el objetivo de dirigir el nutriente líquido cefalorraquídeo hacia la zona del hueso frontal izquierdo, que estaba al mismo tiempo, siendo elevado. Este esfuerzo técnico combinado, en acorde con la comprensión de lo que debería ocurrir, iniciaría el primer paso para liberar las tensiones membranosas craneales que habían sido impuestas sobre el cráneo por la fuerza del golpe. Sabían que esto, a su debido tiempo, restauraría el equilibrio de la estructura, permitiría a los fluidos corporales circular con normalidad, y devolvería la función fisiológica correcta. Mientras la técnica era aplicada, la voz del viejo hombre de cuando en cuando, rompía el silencio indicando en todo momento, “suave, suave, no forcéis nada, recuerda que el fluido esta trabajando a tu favor”. De repente, y sin esperarlo, la voz del chico interrumpía. Cansado, pero indudablemente relajado, él suspiraba con un suspiro adormecido, algo se movió justo cuando.. como si algo se hubiera relajado en el interior del cráneo… como si el golpe se hubiera ido … se siente mejor. Yo estaba asustada… pensaba que me había vuelto loca. Inmediatamente, antes de decir esto, un movimiento en los huesos de la cara ,sobre los que se estaba aplicando la técnica, se produjo. Aunque tan minúsculo, que era casi imperceptible, pero que no se escapó de la atención de los que estaban observando. Esto era, y lo sabían, un muestra externa de la liberación interna de la que habló el chico. Pero algo más convincente y corroborador fue la mejoría notable que se pudo observar en la simetría facial, contorno y la expresión, evidencias para ellos , que el proceso de liberación interna en el cráneo se había iniciado y que las fuerzas curativas ahora podían aportar sus servicios para la reparación. Una recuperación que evitaría la posible, la verdadera amenaza de un crónico deterioro mental y físico, que por un momento, había existido. La verdad, es que los resultados en esta ocasión fueron anormales en lo que se refiere a rapidez y alcance. Tanto, que el grupo estaba de acuerdo en que simplemente habían participado en una demostración superficial de lo que su orientador, a menudo denominaba “una CIRUGÍA NO INVASIVA”. Treinta extraños años de solitaria investigación craneal, de descubrimientos, y de deducciones de este viejo hombre, y que aportó el conocimiento necesario para que la liberación se llevara a cabo en el chico destrozado de la camilla, de una forma que en su momento parecería inexplicable. Treinta extraños años durante los que fantásticos descubrimientos, desafíos frustrantes, análisis inteligentes y razonamientos científicos que habían sido soportados con una gran paciencia y fe, para configurar y consolidar una base para el hombre que fue el responsable de ello- William Garner Sutherland, D.O. Es una historia que ha de ser contada. De cómo, sin ninguna intención o plan preconcebido, él se encontró a si mismo, y que nunca superó su sorpresa; dedicando la mayor parte de sus años de profesional a la investigación sobre el cráneo; a sus influencias fisiológicas sobre todo el cuerpo, en la salud y en la enfermedad. Al fenómeno que surgió de todo esto, tan increíble que incluso a él le costó aceptarlo. Y aún así, llego el momento en el que estuvo totalmente convencido. Y como la motivación le mantuvo para poder escarbar, escarbar, profundizar cada vez más para llegar a las causas de raíz de la enfermedad, absorbido, impresionado y muchas veces atemorizado a medida que la nueva luz se mostraba a pesar de las condiciones que en muchas ocasiones habían sido frustrantes a través de los años. Síntomas nasales, por ejemplo, migrañas, patologías oculares, epilepsia, retraso mental, sobretodo en niños y recién nacidos. Y mucho más a medida que avanzaba su historia. Y todo esto consecuencia de lo que le ocurrió durante su último año en la American School of Osteopathy en Kirksville, Missouri, en 1899, su actividad de investigación sin precedentes, que acabó en una realidad. Su desarrollo durante años que vino seguido de una dura disciplina y sacrificios personales, y esfuerzos físicos, tiempo, y resultados materiales. De todas esas cosas, de las que él parecía no darse cuenta. Esas, que por lo visto, son la naturaleza de su trabajo y dedicación.

Adah Sutherland 

texto sacado y traducido de la biografía , “with thinking fingers”, del padre del concepto craneal en la osteopatía, W.G Sutherland. 

FUENTE: http://fulcrumosteopatia.blogspot.com

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